Libertad de horario

Innovación apagayenciende

Innovación apaga y enciende.

Siempre he sido heterodoxo, iconoclasta e incluso algo herético.

Pero eso no quita para que me tenga ya reconocido, que en mi actividad diaria no hay nada más importante para el éxito de cualquier actividad y disfrute que controlar mi horario.

Hace tiempo que soy consciente de que la máxima creatividad siempre la consigo de las seis a las nueve de la mañana y si tuviera un jefe y me impusiera un horario diferente no conseguiría mejorar mi rendimiento. De igual forma, la presencia a mi alrededor de otras personas en ese horario trastocaría la concentración, y la utilidad de la labor, incluida la escritura de este post, se vería perjudicada.

Considero insufrible por ejemplo una facturación por horas. Para tareas que no son rutinarias la relación del tiempo que dedica una persona con lo que produce es totalmente irregular e impredecible. Podemos imaginar a un inventor que facture su trabajo por horas?

Si queremos que la gente se concentre en un trabajo bien hecho hemos de permitir que se concentren en la tarea y no en el tiempo que les ocupa. Crear entornos donde se de salida a los recursos horarios propios puede que ayude a las personas a avanzar hacia el dominio de estos recursos, a potenciar su productividad y conseguir una mayor satisfacción en los resultados.

Una encuesta hecha por Gallup en los EEUU indicaba que más del 50% de los trabajadores se sienten poco interesados por su trabajo y que aproximadamente un 20% se encuentran francamente desanimados. Pero no nos rasguemos las vestiduras aún, la consultoría McKinsey & Co., constató que en algunos países la cifra de interesados no supera ni el 3%.

Ha llegado el tiempo de desterrar del trabajo los horarios estrictos y cerrados de la más dura época industrial. Permitamos que las personas puedan elegir ir a pasear a las 11 de la mañana de un día soleado si al final de todo entregan su tarea correcta y a tiempo.

Está bien que si existe una normativa laboral se solicite cumplirla pero siempre que se pueda elegir cuando se trabaja. Eso aumentará la energía disponible, la concentración en lo que nos ocupa, producirá una mejora en las relaciones con al familia y amigos y, por qué no, aumentará la productividad en la empresa.

Ahora supón que la gente que trabaja contigo, igual que tú, quiere ser responsable en su vida, que quiere mantener las riendas sobre sus actos, su tiempo y su trabajo. Lo cierto que si están sometidos a un férreo control ajeno todo les conducirá a la obediencia, pero si por el contrario obtienen dosis suficientes de autonomía parece lógico que les haga mejorar y ello les conducirá más fácilmente al compromiso.

Ya no estaremos pensando en las horas que faltan , dejaremos de contarlas!

A disfrutar!

2 Comentarios

Jose Vega dijo:23 ene. 2014

Muy sabias palabras. Esta es una de las cosas que me fascinan sobre mi profesión, la programación, ya que hoy en día, los programadores tenemos bastante libertad laboral, sobre todo los independientes.

Nuestro trabajo se mide por los resultados, y nuestra pasión nos impulsa a realizar cada vez mejor software. En mi caso personal, al final, ni siquiera cuento las horas que me ha tomado realizar las cosas.

Aunque en algunos casos son muchas, son superadas por la alegría de ver nuestro software funcionando y siendo usado por muchas personas.

Excelente post!

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