Liderazgo e innovación

Cerebro_Si has leído a la historiadora Doris Kearns Goodwin y su libro Team of Rivals (“Equipo de rivales”) una idea te habrá calado sin duda alguna, “La gran capacidad de Abraham Lincoln fue su habilidad de crear y consecuentemente lidiar con equipos con puntos de vista enfrentados, lo que hizo de él un presidente de excepción”. A la hora de tomar una decisión importante Lincoln siempre planteaba la discusión y el debate como fuente de inspiración.

Cuando potenciamos en un líder la capacidad de comunicación, la posesión de una buena inteligencia emocional, el mantenerse informado y, por supuesto, la presencia constante de la innovación en sus planteamientos, la asociamos sin que nos asalte casi ningún género de dudas a la capacidad de mando y al carisma que le da a la ejecución de todos sus actos.

Sin embargo a veces nos hemos encontrado con líderes, como Lincoln que desde un punto de vista superficial no respondían al prototipo estándar y que incluso para los integrantes de su propio equipo no mostraban la suficiente fuerza de voluntad que se considera necesaria para gobernar.

El tiempo les puede retirar la razón pues es precisamente esa fuerza interna para soportar e incluso potenciar el enfrentamiento lo que les aporta una ventaja de excepción.

Las buenas decisiones con mucha frecuencia no se gestan dentro de un consenso falso. Es importante y necesario escuchar a todas las distintas formas de pensar, incluso contrapuestas, y tomarse el tiempo necesario. En muchos  casos es bueno obligar a nuestros  cerebros a pensar en la información que no queremos contemplar, y cavilar sobre los datos que suelen perturbar nuestras arraigadas creencias.

En una ocasión el presidente de General Motors suspendió una reunión del Consejo de Administración a poco de iniciarse. <<Caballeros, tengo entendido que estamos todos completamente de acuerdo en el tema que nos ocupa, así que propongo suspender esta reunión hasta una próxima convocatoria, para sí tener tiempo para encontrar discrepancias y quizá comprender mejor de que va la decisión que nos ocupa>>.

Es mejor, aunque no sea nada fácil, alentar discusiones para generar respuestas, que tener respuestas e idear razones para justificarlas.

A disfrutar amig@s!

3 Comentarios

Ramon J Hernandez dijo:17 jul. 2014

Si observas a los tertulianos en los medios de comunicación cuando hacen su trabajo, se puede observar que de forma habitual no están dispuestos a exponer sus planteamientos de una forma verificable, de este modo pueden controlar sus pronósticos de forma continuada. Ojalá, que como todos sabemos quiere decir “lo quiera Alá”, este formato no fuera el cotidiano y se vieran obligados a dar explicaciones sobre los fallos de sus predicciones, ya que no nos asaltarían con un chorro, a menudo insuficientemente reflexivo, de puras convicciones personales arraigadas, que bajo mi humilde punto de vista no suelen aportar nada nuevo al debate.
En la televisión o la radio, cuanto más segura objeta la gente en los debates, mas se equivoca.
O no lo ves así?

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Jos dijo:17 jul. 2014

Querido Ramón,
una vez más pones el dedo en la llaga. Tema siempre de actualidad, pero que se me antoja más de actualidad que nunca. Los que dirigen, absolutamente convencidos y seguros de sus convicciones y con la premura de tomar decisiones, no buscan ni sugieren otras ideas o puntos de vista que enriquezcan al equipo. El equipo, por otro lado, temeroso de ser juzgado y “siempre fiel”, asiente a las propuestas y decisiones de arriba.
Resultado: una atmósfera enrarecida y un personal cada vez con menos ilusión y más distanciado del proyecto que debería ser mutuo. ¡Qué desperdicio!
¡Que disfrutes de la vida!
Jos.

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Ramon J Hernandez dijo:22 jul. 2014

En la empresa, en la vida y en la cama (;-) escuchar los puntos de vista enriquecen el resultado!
A disfrutar!

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