8 Consejos para recordar lo que lees

biblioteca

A pesar de los medios visuales que disponemos en la actualidad como la televisión, los teléfonos móviles, los ordenadores o la tablet, la lectura tradicional sigue siendo una habilidad importante y necesaria. Ya se trate de libros de texto, revistas, o libros regulares, la gente todavía lee, aunque no tanto como antes.

Pensamos que una razón por la que muchas personas no leen mucho es que no leen bien, y para ellos, leer resulta un trabajo lento, duro y del que no recuerdan tanto como quisieran.

Los estudiantes, por ejemplo, pueden tener que leer algo varias veces antes de entenderlo, o recordar lo que leen, y sin duda, la televisión, los teléfonos y la Web son los principales contribuyentes a este problema, que al parecer va a empeorar si no enfatizamos y mejorar la calidad de enseñanza de la lectura, todo ello unido a que los jóvenes son demasiado perezosos para comenzar a leer y para aprender a leer bien.

Para todos aquellos que se perdieron en las buenas habilidades de lectura, no es demasiado tarde y para los demás esperamos que tampoco.

Gracias a los trabajos del Dr. W.R. Klemm científico, profesor, escritor y conferenciante, al que ya hemos nombrado en este blog, resumimos a continuación ocho actitudes necesarias para leer con buena comprensión y velocidad:

1) Leer con un propósito.

Tener un propósito para su lectura y pensar en cómo vamos cumpliendo ese propósito es necesario, ya que la comprobación continua de como el objetivo se está cumpliendo ayuda al lector a permanecer en su tarea, y así centrarse en las partes más relevantes del texto. Simplemente a veces bastaría con preguntarse, por qué estoy leyendo esto? Si es para entretenerme o pasar el tiempo, entonces no hay mucho problema, sin embargo hay otras muchas razones, que si requieren de la memoria, como por ejemplo estas: para entender el pensamiento de un cierto grupo de personas determinado, para formar mi propia opinión política, para saber como desarrollar un trabajo, para aprender dentro de un curso académico una asignatura, etc.

Además, Si la orden de aprendizaje no es de mutu propio y viene de fuera, tendremos que preguntarnos: Para que tengo que aprender esto?

2) Analiza primero:

Dependiendo del primer punto (el propósito) es bueno marcar las velocidades de lectura y leer cuidadosamente y de forma especial las partes que contribuyen al cumplimiento de los fines de lectura.

Consideramos que cuando el material tiene que ser estudiado cuidadosamente debemos:

  • Orientar el pensamiento al propósito, lo que ayuda a saber dónde está el contenido importante en el documento,
  • Ayudar a la memoria repitiendo de nuevo la lectura, ya que es más fácil recordar cuando leemos por segunda vez,
  • Crear y mantener un sentido general o gestalt para el documento, lo que hace que sean más fáciles de recordar ciertos detalles.

Sabemos que ordinariamente la navegación por Internet anima a la gente a leer pues el contenido se maneja en la Web de forma más fácil con listas numeradas, con viñetas, barras laterales, gráficos, cuadros de texto y barras laterales: pero la mala noticia es que el estilo Web hace que sea más difícil aprender a leer con profundidad. Es decir, la Web nos enseña a leer con poco criterio, creando malos hábitos de lectura si lo que queremos es leer en profundidad.

3) Mantener una mecánica correcta:

Para la lectura en profundidad, los ojos deben moverse de una manera disciplinada. Para leer con cuidado y recordar la esencia de los grandes bloques de texto, los ojos deben quedar encajados de izquierda a derecha y enfocados siguiendo una secuencia. Hay máquinas de lectura de mejora que capacitan de los ojos para enfocar apropiadamente, pero pocas personas los utilizan, con este tipo de máquinas que pueden aumentar la velocidad de lectura notablemente sin costo de la comprensión.  Dado que para recordar lo que se lee, hay que pensar acerca de lo que significan las palabras que recordamos, entre las tácticas clave para una buena mecánica de la lectura, consideramos las siguientes:

  • Hacer un buen contacto visual con el texto.
  • Ver y enfocar varias palabras en cada mirada.
  • Esforzarse para ampliar el ancho de cada fijación ocular.
  • Encajar los ojos de un punto de fijación a otro (mejor, si toda la línea se puede ver con una mirada).

Aprender la forma de hacer esto requiere práctica. Si no puedes hacerlo por tu propia cuenta, considera el entrenamiento formal en un centro de lectura.

4) Ser prudente en destacar y tomar notas:

Utilizaremos un rotulador para marcar algunos puntos clave que actúan como base para las imágenes mentales o también utilizamos las señales de aviso o escribir palabras clave en los márgenes si no encontramos pistas útiles para resaltar.

Casi todos los estudiantes utilizan marcadores fluorescentes para identificar las partes principales de un texto. Pero muchos o resaltan demasiado o resaltan cosas equivocadas y, muy importante, “están tan absortos en el marcado que no prestan suficiente atención a lo que están leyendo”. Un mejor enfoque es destacar sólo unas pocas palabras clave en una página. Si muchas páginas no requieren ningún destacado, pestañas adhesivas en páginas pueden acelerar en gran medida un proceso de estudio o análisis para libros completos.

El texto resaltado necesita ser recordado en el contexto tal y cómo se integra y como encaja con el texto que le precedió. Cada pocos párrafos o páginas, dependiendo de la densidad de la información, el lector debe detenerse y realizar una prueba para asegurarse de que el material importante se está memorizando. Hacer notas esquema después de la primera lectura puede ser una importante ayuda de ensayo para formar la memoria inmediata y para un estudio posterior. El acto de la creación de un esquema como memoria de trabajo, y la comprobación de que realmente va con el contenido que acaba de leer, apoya la formación de recuerdos en forma muy poderosa.

5) Piensa en imágenes:

Una imagen no vale más que mil palabras, pero sí puede captar la esencia de muchas. Además, las imágenes son mucho más fáciles de memorizar que las palabras. Lectores ordinarios pueden utilizar con buenos resultados la práctica de hacer imágenes mentales del significado del texto. Las palabras clave destacadas en el texto, por ejemplo, si se utilizan como punto de partida para las imágenes mentales se vuelven muy útiles para la memorización. Uno sólo tiene que detectar las palabras clave y pensar en posibles imágenes mentales asociadas y agruparlas en conjuntos similares o, mejor, cuando encadenarlas como para contar una historia.

Imágenes mentales no son la única manera para facilitar la memoria de lo que lee, los actores utilizan otro método para memorizar los diálogos, “se meten en ellos” y estudian el significado de la secuencia en profundidad. Así, cuando un guión se memoriza con imágenes mentales, parece que el texto se está mirando desde el exterior, como algo que se desea memorizar, sin embargo cuando los actores lo memorizan parecen estar buscando al mismo texto desde el interior, como algo para ser experimentado.

Ambos enfoques requieren compromiso. El lector tiene que pensar muy bien lo que se lee, y eso es lo que ayuda a recordar.

6) Ensayar a medida que se avanza:

Es bueno leer en fragmentos cortos de un tamaño planteado según veamos la densidad el contenido y todo el rato pensando y parafraseando el significado de lo que está escrito.

Tratar de ensayar lo que está memorizando, ver cómo muchas de las imágenes mentales se pueden reconstruir, utilizando títulos y palabras resaltadas si es necesario para ayudar a reforzar esas imágenes mentales.

Es muy útil hacerse preguntas sobre el contenido del tipo: Cómo encaja esta información lo que ya sé o no se? Por qué el autor dice eso? Entiendo lo que esto significa? Cuál o donde está la evidencia del significado? Estoy de acuerdo con las ideas o conclusiones? Y por qué o por qué no? Cuál es la aplicación práctica de todo esto? Cuánto de esto tengo que memorizar? Consecuentemente de esta forma vamos a generar todo tipo de ideas sobre el contenido.

También resulta de gran ayuda centrarse en lo que no se dice pues para eso es preciso tener incluido en la memoria de trabajo lo que se dijo, ya que así no sólo ayudas a tu memoria si no que te da la oportunidad de obtener y aportar una visión creativa sobre el tema. En resumen, el pensamiento no sólo promoverá la formación de la memoria, sino también la comprensión.

7) Haz funcionar tu capacidad de concentración:

Tratar de leer cuando no puedes concentrarte es perder el tiempo. Prestar la máxima atención es fundamental para la memorización, y dado que la mayoría de las personas tienen o tenemos poca capacidad de atención, no se debe de intentar leer material denso por más de 10 o 15 minutos cada vez. Además es aconsejable que siempre después de un período de sesiones de lectura nos tomemos un descanso para preguntarnos sobre lo que acabamos de leer.

Con el tiempo ya podremos disciplinar nuestra atención para que consigamos la concentración durante períodos más largos de tiempo.

8) Ensayar pronto lo aprendido:

Al finalizar la sesión de lectura, hemos de ensayar lo que se aprendió de inmediato.

Es necesario evitar las distracciones y la multitarea porque interfieren con los procesos de consolidación de la memoria a largo plazo; responder una y otra vez a las preguntas sobre el contenido mencionado es prioritario.

Vamos a pensar y ensayar lo que leemos al menos dos veces más tarde ese día e incluso 2 ó 3 días más tarde. “Ensaya a medida que avanzas“.

Esta vez nos hemos disparado en el número de palabras. Prometo volver a los fundamentos habituales de este blog en los siguientes textos.

Estimados amig@s, a disfrutar!

Ah! y puedes pulsar en el corazón de abajo a la derecha si te ha gustado y por qué no, enviarlo a través tus redes sociales. ;-)

 

10 Comentarios

Andres dijo:28 abr. 2015

Muy buen punto, y debo admitir que no seguía algunos pasos mencionados aquí, incluso me han dado nuevos métodos para concentración en la lectura, gracias por el articulo.

Responder a este Comentario
Jany dijo:09 nov. 2015

Muchas gracias por la información, aquí encuentro tips que estoy segura me será de mucha ayuda para mi desarrollo personal y profesional.

Responder a este Comentario
Pablo dijo:14 ene. 2016

Muy Bueno y de Mucha Ayuda.

Gracias….

Responder a este Comentario
Raizza dijo:07 feb. 2017

Gracias por estas recomendaciones, da esperanza de que aun no es tarde de aprender y tener habitos de lectura a pesar de ser adultos.

Responder a este Comentario
Kev dijo:20 feb. 2017

buenos consejos, pero queria preguntarte algo. cuando yo era un niño en la etapa de 7 a 10 años yo podia memorizar paginas enteras, incluso si no era divertidas para mi las podia memorizar.. solo tenia que darles maximo tres leidas a todo es contenido y lo recordaba con facilidad.

Cierto dia tenia que pasar a recitar un discuso memorido claro, pero se olvidaron partes de unas oraciones de el comienzo de todo y en ese momento senti un gran verguenz, incapasidad.. y y yo me preguntaba ¿como puede ser estos posible? ¿porque yo? “si a mi nunca se me olvida nada.

Desde entonces mi capacidad de momorizar es un poco incapaz. Pero hoy tengo algo, que si yo quiero olvidarme por completo de algo lo hago y no me recuerdo de ello tan facil, le quito todo importacia y hasta llego a creer que nunca paso “alguna cosa”. No se si entiendiendes mi punto.

Ok. me gustaria algun consejo sobre que podria hacer para volver a memorizar todo como en ese entonces. Saludos y gracias por los consejos.

Responder a este Comentario
mateo dijo:04 may. 2017

Es muy bueno gracias

Responder a este Comentario
mateo dijo:04 may. 2017

Es muy bueno gracias contestame

Responder a este Comentario
mateo dijo:04 may. 2017

que punto tan agradable y maravilloso

Responder a este Comentario

Deja tu Comentario