Red social

familiaNunca me ha gustado comer solo, por lo que en cualquier circunstancia y lugar me las arreglo para compartir el mantel al mediodía.
Cuando tengo el privilegio de almorzar en familia con mi chica y mis dos hijos de 17 y 18 años, a la mesa nos acompaña siempre en ausencia la televisión, lo que nos abre un sin fin de opciones de enriquecimiento que para sí quisiera la bolsa de Londres.
Hoy he comido con Lolo, la persona de entre mis amigos que cuenta con una lagartija más grande. Como sabéis a la amígdala (familiarmente la podemos llamar lagartija pues forma parte principal del cerebro reptiliano de todos los mamíferos y por tanto de los humanos) es una región del cerebro reptiliano o límbico reconocida por su importancia para aportar respuestas a situaciones amenazantes y sus procesos de aprendizaje acerca de situaciones de amenaza.

Alteraciones en la amígdala han sido reportados en trastornos psiquiátricos, tales como depresión, trastornos de ansiedad, como trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia y trastorno del espectro autista, sin embargo, gran parte de lo que se conoce hoy acerca de la amígdala proviene de la investigación emergente sobre los adultos en el campo de la neurociencia.

Al parecer los recientes estudios de investigación nos están descubriendo que su peso es mayor cuanto más completa y compleja es la red social de su propietario. Sin embargo aún falta por descifrar convenientemente si las personas con una amígdala más grande tienen la facultad de formar un grupo social mayor o si por el contrario es una red social desarrollada es la que contribuye a un mayor crecimiento de la lagartija.

Sea como fuere, un par de horas antes de la comida hemos visitado a Rosario y su marido en su casa, y en una animada conversación integrada se han puesto en marcha muchos procesos cognitivos sociales que alimentaron nuestras reservas, en un ejercicio enriquecedor de escucha, deducción, conocimiento de otros puntos de vista, actualización, memorización, control y expresión de conductas.

Cualquier relación social siempre puede ser beneficiosa y con más razón cuando conduce a un alto nivel de estímulo intelectual dentro de un encuentro amistoso.

Hoy mi hipocampo (compañero de la amígdala) se ha llevado una sobredosis apaciguadora del estrés y mañana con mis hijos como invitados compartiremos con mi sobrino José María Lorenzo estudiante en la Universidad de Derecho de la Complutense y experto en Debate y Oratoria nuestro almuerzo.

El verano es tiempo ideal para la construcción de ecosistemas relacionales, es el momento de escuchar a red social y aumentarla, conectar con la familia y un sin fin de actividades cognitivas estimulantes para fomentar.

Un saludo amig@s y a disfrutar!

Ah! Puedes pulsar en el corazón de abajo a la derecha si algo te ha gustado y, por qué no, enviarlo a través tus redes sociales. ;-)

 

4 Comentarios

Celes dijo:23 ago. 2014

Feliz, feliz… Eso es lo mas importante, debería ser nuestro único objetivo en la vida. Hacer y ser feliz. Enhorabuena.

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José María dijo:25 ago. 2014

Ramón, hasta hoy no tenía datos para ver esta publicación. Me ha hecho mucha ilusión la mención. Fue un gustazo volver a vernos, y conocer a tus hijos. Espero que sean muchas más veces. ¿La próxima vez unos kartings? Un fuerte abrazo.

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