Cuando un aneurisma cambia tu vida

Tommy McHugh

Tommy McHugh en su estudio (autor desconocido)

Muchas veces hemos observado, y numerosos estudiosos de la neurociencia así lo confirman, que cuando aparece el buen humor en nuestra vida, se potencia de una forma sorprendente la circulación de ideas entre nuestras neuronas, lo que fomenta la originalidad que aportamos al trabajo y en definitiva crecen los procesos creativos en los que nos vemos envueltos.

Quizás esto no nos resulte extraño, pues todos lo entendemos, que cuando los garbanzos están garantizados, el tiempo libre nos permite acompañar a nuestro cerebro en la exploración por caminos nuevos con más libertad.

Otros análisis algo más sorprendentes nos informan de que cuando pensamos rápido, demás de la aparición de sentimientos positivos, se ejercita la autoestima y la sensación de creatividad.

En ambos casos se producen conexiones cerebrales que favorecen la consecución de los objetivos que nos propongamos aportando un mayor refuerzo en la labor y un deseo potenciado de alcanzar la meta.

Pero quizás nos sorprenda más que algunas enfermedades puedan producir un efecto aún mayor. Un estudio, publicado hoy mismo en Nature Neuroscience, analizando el genoma de 86.000 personas en Islandia, busca la relación entre la esquizofrenia y la creatividad. Y parece que los resultados del trabajo no están muy alejados de la propuesta aunque reconocen que aún falta mucho por investigar.

Finalmente me quería centrar en el caso de Tommy McHugh, un trabajador de la construcción que como consecuencia de padecer un aneurisma cerebral en los lóbulos prefrontales tuvo que someterse a una intervención quirúrgica a vida o muerte. Una vez pasado el periodo de recuperación Tommy empezó a solicitar lápiz y papel comenzando a dibujar con fluidez y a escribir poesías de una forma que podría considerarse incluso obsesiva.

Con el tiempo puliendo la técnica inició una trayectoria como artista; y aprovechando su recién aprovechado talento y fuerza creativa alcanzó cotizaciones de sus obras nada despreciables.

La acción quirúrgica sobre sus lóbulos frontales produjo tal desinhibición, que las conexiones por las que normalmente pasan las ideas se agrandaron de forma permanente alcanzando la forma de una autopista de varios carriles, aportándole todo tipo de propuestas creativas donde antes solo había un camilo polvoriento.

Lástima que en su cerebro permanece una placa metálica que le dejó la cirugía que le evita la aparición de hemorragias, impidiendo a los estudiosos mediante el uso del escáner cerebral analizar los procesos neurales básicos que se producen en el interior de su cerebro, en alas de investigar si realmente es, como se sospecha, una inhibición de un impulso creativo que normalmente producía el neocerebro frontal, ahora afectado, o es la aparición de un simple reflejo de tipo obsesivo-compulsivo causada por la intervención.

La continuación de estudios sobre estos y otros casos similares nos aportará los datos necesarios que nos harán salir de dudas. Mientras esto ocurre, Tommy llegó a decir en una entrevista: “Sea como sea mi vida ahora es cien por cien mejor”.

Un saludo amig@s y a disfrutar!

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