6 etapas para convencer

foto: ©elperiodico.com

Todos tenemos un deseo abrumador de creer en algo y ante el objetivo de utilizar este deseo para nuestro beneficio, no es necesario tener la mejor propuesta o la de la más alta calidad, estas no triunfan por si mismas no garantizan que un potencial cliente nos compre la idea.

Los últimos hallazgos de la neurociencia demuestran que el cerebro se divide en tres partes diferentes que actúan con diferentes funciones como órganos separados:

  • El cerebro Cortical que piensa: es el que procesa y analiza la información que nos llega del exterior.
  • El cerebro Medio que siente: procesando los sentimientos y emociones.
  • El cerebro Primitivo que decide: recibiendo la información de los otros dos es el que controla las decisiones.

Si queremos acertar en la diana del deseo abrumador de todos y enfatizar el entusiasmo sobre ese pensamiento claro de creer en algo hay que proponerse como punto de referencia, como objetivo el cerebro primitivo (el reptiliano) y ofrecer una causa, una fe que ilusione y para ello hemos de usar palabras llenas de promesas.

Analicemos:

  1. Hacerlo bien sencillo: Comenzaremos con palabras vagas que se difuminan, que no importan si son engañosas, y no con acciones claras y comprensibles, todo ello con la promesa de algo grande y con capacidad para transformar las cosas. Con esa actuación inflamamos toda clase de sueños en los oyentes que lo cosechan a su modo y solo verán lo que quieren ver.
  2. Tomemos prestadas las formas de hacer de las religiones: Cuando los seguidores alcanzan un número de peso es hora de organizarlos y para ello utilizamos los gestos de las religiones organizadas, que han mantenido y mantienen una autoridad incuestionable sobre un número enorme de personas, con actos de fe en asociaciones nobles que pueden ser explotadas de manera indefinida.
  3. Potenciemos lo visual sobre lo intelectual: Dado que una vez que hemos comenzado a reunir a la gente alrededor de una idea pueden aparecer los peligros del aburrimiento y el escepticismo, vamos a evitar que se pueda alcanzar la distancia suficiente para pensar racionalmente con la corteza cerebral acerca de lo que se les está proponiendo. Para ello es imprescindible obtener imágenes rodeadas de esplendor visual, llenar los ojos de espectáculo y hacer que alguien, preferentemente contrario a nuestra propuesta, nos proporcione una cruz que enseñar. Como decía Nicolás Maquiavelo, “Los hombres son tan simples de mente que un embustero encontrará a muchos que estén dispuestos a ser engañados”.
  4. Consigamos un eslabón débil: a veces la búsqueda de la debilidad puede ser una cosa, otras una persona. Una referencia sin peso específico y debilidad aparentes puede ser una elección poderosa.
  5. Ocultemos las fuentes de ingresos: No hay que dar ni la más mínima información de la procedencia del dinero que usamos para transmitir, y tampoco por supuesto de ansiarlo o de mostrar el poder que otorga. Eso, claro está, no impide que expongamos de forma precisa la importancia del poder económico de lo que planteamos pues los seguidores desean creer que si siguen a alguien conseguirán todo tipo de buenas cosas.
  6. Montar una dinámica de nosotros contra ellos: asegurarse de que los seguidores forman un grupo exclusivo y unificado por un vínculo de fines comunes y excluyentes, una especie de imán que atrae al grupo hacia adentro y que sin él todo se colapsa. Una vez que estén todos pegados ningún poder podrá apartarlos.

El cerebro reptiliano que es el cerebro más primitivo pero a la vez poderoso que todos los humanos tenemos es el centro de control de nuestra supervivencia como lo ha sido durante millones de años, es la central desde donde salen los estímulos a la corteza cerebral con las decisiones que deben tomarse y si utilizamos estas técnica como una forma de levantar a las masas hacia nuestros intereses personales se el reptiliano estará cautivo de una forma realmente potente.

Si crees que tiene algún interés en estos momentos puedes compartirlo.

Gracias y a disfrutar!

Sin Comentarios.

Deja tu Comentario